Incorporo lo siguiente en mi práctica:
EMDR, utilizada en el tratamiento de recuerdos traumáticos y bloqueos emocionales persistentes.
Integración del Ciclo Vital (ICV), un enfoque para abordar traumas del desarrollo, heridas de apego y fragmentación de la identidad.
Terapia psicosomática y somática, para reconectar cuerpo y mente cuando el trauma ha causado disociación, hipervigilancia, tensión crónica o rigidez emocional.
Sofrología terapéutica, técnicas de respiración consciente y herramientas de regulación emocional, que promueven la calma del sistema nervioso y la conexión con el cuerpo.
Yoga terapéutico y ciertas prácticas inspiradas en métodos tradicionales chinos, en particular Qi Gong, utilizadas para apoyar la reconexión corporal, la autoconciencia y el flujo emocional.
Arteterapia y enfoques simbólicos, que permiten acceder a experiencias a veces difíciles de verbalizar y fomentan la transformación interior.
Mi enfoque también se basa en una comprensión analítica y psicodinámica del funcionamiento psíquico, prestando especial atención a los mecanismos inconscientes, los patrones relacionales, las heridas narcisistas y las dinámicas de apego.
Todos estos enfoques me permiten ofrecer un apoyo profundamente humano, estructurado y personalizado, respetando el ritmo, la historia y las circunstancias únicas de cada persona.
Mi objetivo no es simplemente reducir los síntomas, sino facilitar una reconexión duradera entre el cuerpo, las emociones y la mente para restaurar un equilibrio interior más estable y liberador.